Uniendo las fronteras de Latinoamerica




10 oct 2008

A pesar del rescate financiero, se profundiza la crisis en EEUU

Diarios en Bicicleta

Aunque la Cámara de Representantes finalmente aprobó el rescate de 700 mil millones de dólares propuesto por la administración de George W. Bush, el merval en Wall Street sigue en picada libre y cada vez crece más el riesgo de llegar a una profunda recesión mundial.
El gobierno estadounidense intenta tranquilizar a los mercados argumentando que la mejora producto del salvataje financiero no se evidenciará de una manera inmediata.
“Mi gobierno se moverá lo más rápido posible, pero los beneficios de este paquete no se sentirán de inmediato. El gobierno federal ejecutará este plan de rescate a un ritmo cuidadoso para asegurar que el dinero de los impuestos sea gastado sabiamente”, añadió al respecto el Presidente Bush.
No obstante el optimismo del mandatario, las bolsas de distintas partes del mundo no reaccionaron de buena manera ante el proyecto que aspira a que el Estado compre a los bancos los activos iliquidos que poseen para poder, de esta manera, reactivar los mercados de crédito.
Esta estatización de una deuda contraída por un sistema financiero acostumbrado a prácticas especulativas, sin dudas empeorará el panorama económico de los Estados Unidos en el futuro.
Según la calificadora de riesgos Fitch, el paquete promulgado llevará a que aumente notablemente el déficit fiscal de Washington.
“Si todos los compromisos fiscales anunciados en el proyecto se materializan de aquí hasta finales de 2009, la deuda del gobierno superará el 70 por ciento del PBI por primera vez desde los años 50”, señaló la agencia en un comunicado.
El déficit presupuestario gubernamental, que es la diferencia entre los ingresos y egresos, alcanzará un 10 por ciento del producto interno bruto en 2009. “Estados Unidos probablemente superará a Francia y Alemania para convertirse el año próximo en el estado más endeudado”, sentenció tajantemente Fitch.
Como se ve, el panorama económico de la Casa Blanca no es muy alentador, igualmente la crisis financiera no sólo está provocando dolores de cabeza en Norteamérica, sino que sus efectos devastadores también se empezaron a evidenciar en Europa.
Mas allá de los rescates a la hipotecaria alemana Hypo Real State y a la Fortis -una compañía aseguradora con sede en Bélgica-, los gobiernos de la Unión Europea no se han podido poner de acuerdo para adoptar medidas conjuntas que hagan frente a la crisis.
A pesar de las declaraciones formales como “Europa está unida ante la crisis”, el fin de semana pasado en una “minicumbre” realizada en el Palacio Elíseo de París, los gobernantes europeos no lograron ponerse de acuerdo en las medidas a tomar frente al escenario financiero actual.
Sarkozy pretendía crear un fondo anticrisis, el cual debía reunir el 3% del Producto Bruto Interno Europeo -o sea alrededor de 300 mil millones de euros-, para respaldar el tambaleante sistema financiero de la región.

La desconfianza entre los miembros de la UE frustró las esperanzas de adoptar una posición conjunta frente a la crisis. Fte: AFP

Según rumores la iniciativa quedó trunca debido a la negativa de la canciller alemana Ángela Merkel, quien teme que el francés quiera reunir este fondo anticrisis sólo para ayudar a los bancos de su país, los cuales están en una situación mucho peor de lo que se conoce.
Este grado de desconfianza entre los principales exponentes de la Unión Europea, ha llevado a que los estados tengan que salir a adoptar medidas urgentes de manera individual para restringir los efectos negativos de la crisis. Por ahora los distintos gobiernos se han dedicado a garantizar la intangibilidad de los depósitos bancarios, para así tranquilizar a los ahorristas y de paso evitar que se produzcan nuevas corridas bancarias.
Por otra parte, a diferencia de lo que ocurre en Europa, los presidentes de Latinoamérica han logrado mostrarse más unidos y predispuestos a trabajar conjuntamente para paliar los efectos negativos de la crisis financiera que azota al planeta y que amenaza con ser más perjudicial que la vivida en 1929.
En una reunión extraordinaria realizada la semana pasada en la ciudad brasileña de Manaos, los Presidentes Lula Da Silva, Hugo Chávez, Evo Morales y Rafael Correa debatieron acerca de los posibles perjuicios que puede acarrear la crisis financiera en la región sudamericana.
Los mandatarios remarcaron al unísono que lo que sucede en la actualidad demuestra el fracaso rotundo del Consenso de Washington y del neoliberalismo como modelo político-social.
A pesar del marcado descenso que evidenció en estos últimos días el precio de las materias primas que sus países exportan, por ejemplo el petróleo pasó de 147 a menos de 90 dólares el barril, los Presidentes latinoamericanos enfatizaron que ahora sus países poseen economías más sólidas y autosuficientes a diferencia de la “nefasta década del 90” (en esos tiempos en que “cuando Estados Unidos tenía un resfrío, a nosotros nos daba neumonía”, textuales palabras de Lula Da Silva).
Lula, Chávez, Morales y Correa concordaron en Manaos que el escenario financiero actual marca el fin del modelo de libre mercado, para dar paso a un estado fortalecido que interviene en la economía a fin de garantizar el bienestar general de la población.

La crisis volcó el escenario electoral a favor de Obama

Como era de esperarse, la crisis financiera agitó la campaña electoral en Estados Unidos. Los candidatos, tanto el republicano John McCain, como el demócrata Barack Obama, dejaron de hablar de los “peligros del terrorismo islámico” ya que se vieron obligados a tomar posición ante la delicada situación económica de su país.
En el debate electoral realizado en la Universidad de Nashville, Tennessee, ambos contendientes intentaron mostrarse como una opción de “cambio” en caso de llegar a la Casa Blanca.
A pesar de sus esfuerzos denodados, McCain no se ha podido despegar de la política económica emprendida por la administración republicana de George W. Bush. Una política ineficiente y miope que ha dado origen a la peor crisis financiera desde 1929.
Aunque durante toda la campaña se mostró como un férreo defensor del libre comercio, McCain ahora enfatiza la necesidad de “controlar” el comportamiento negligente de Wall Street.
Pese a esta modificación en la estrategia, el republicano no logra remontar en las encuestas.
Según la cadena televisiva CNN, el 54 % de los ciudadanos dio como ganador del debate a Barack Obama, mientras que el 30 % se inclinó por John McCain. En cambio para la CBS el 40% de los estadounidenses vio como ganador a Obama, el 26 % a McCain y el 34 % calificó al encuentro como nulo.

La crisis financiera le permitió a Obama despegarse en las encuestas. Fte: www.time.com

A esto tenemos que agregar que el candidato afroamericano también tiene una clara ventaja en los denominados “estados claves”, tales como Florida, Michigan y Ohio.
A menos de un mes para la realización de las elecciones nacionales, McCain deberá actuar contra reloj para intentar acercarse a Barack Obama en las encuestas.
Por ahora la crisis financiera parece estar determinando la balanza en el escenario electoral norteamericano. A esto se suma que los republicanos ya no tienen, como en el 2004, la excusa del terrorismo internacional para poder recaudar más votos. Un panorama realmente difícil para McCain y compañía…

Matías Mongan

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